Creer, confiar e invertir

(Crítica radical a una columna de Estuardo Zapeta)

Texto: Heini Villela Schneebeli

Muchos son los ejemplos de seres humanos que le han puesto coraje a sus metas y las han alcanzado. Un ejemplo de esto me vino a la mente la semana pasada, leyendo las innumerables menciones que celebraban los 125 años de la fundación de la Cervecería Centroamericana, en especial la columna de opinión escrita por Estuardo Zapeta y publicada el viernes 20 de abril en Siglo Veintiuno. Comprobé el esfuerzo y los valores no sólo de los fundadores de la Cervecería sino de una buena parte de nuestra sociedad: creer, confiar e invertir.

El credo de la empresa habla de creer “en la pasión”, “en el país” y en “el anhelo de paz, armonía, aprovechamiento de oportunidades y la superación de todos”. Dudo mucho que haya alguna persona que no piense exactamente de la misma forma, sin importar su condición de clase, etnia, religión, sexo, etcétera.

Pero cuando dice “Creemos en la construcción de una sociedad unida, solidaria y generosa, que actúa con base en la verdad y la justicia, haciendo el adecuado uso de la libertad”, medito dichas palabras: Hablar de una sociedad unida, solidaria y generosa define un tipo de sociedad caritativa, cuando como liberal entendería que la sociedad unida se logra no porque pensemos o actuemos igual, sino porque tenemos el mismo objetivo de libertad y de garantías para ejercerla.

Como liberal que soy, entendería también que la solidaridad y la caridad en una sociedad sería para casos excepcionales, ya que la mejor solidaridad que puede haber en un país es la producción y la participación de todos en dichos procesos y la máxima caridad es que cualquier persona tenga acceso a un puesto de trabajo, y al hacerlo bien pueda garantizarse vivir con dignidad.

Ni la caridad ni la solidaridad, en ninguna parte del mundo, han creado producción, crecimiento económico, desarrollo o progreso. Lo que ha permitido el desarrollo en otras culturas y países ha sido el esfuerzo por producir, generando valor agregado no sólo para beneficio propio sino para pagar salarios dignos a todos aquellos que participan en dichos procesos, sin necesidad de pedir limosna o ayuda, sino mediante el uso de sus facultades y virtudes particulares.

Luego, cuando se menciona a una sociedad “que actúa con base en la verdad y la justicia, haciendo el adecuado uso de la libertad”, me nace la necesidad de realizar el siguiente planteamiento crítico y radical:

¿Cómo puede hablarse de construir una sociedad que ejerza su libertad cuando la empresa, en sus practicas comerciales, lo que hace es limitar esa libertad? ¿Y cómo un autonombrado libertario es capaz de traicionar sus principios al repetir semejante hipocresía?

Me explico:

En una sociedad que es libre, esa libertad no sólo debe entenderse como el poder expresar o pensar lo que queramos, o ir a donde deseamos, sino también el poder consumir o producir lo que se nos venga en gana, siempre que sea legal. La contradicción aparece cuando vemos que hay una sola familia manejando el negocio de la cerveza en Guatemala, a través de dos empresas: una, la que se celebra en el artículo de Zapeta (Cervecería Centroamericana) y otra, la Cervecería Río, propiedad conjunta entre el consorcio transnacional Ambev y otra rama de la misma familia que posee también la Cervecería Centroamericana.

¿Por qué un producto tan consumido tiene sólo una familia que la produce a través de dos empresas, si lo lógico en el libre mercado es que tanta demanda debería ser suficiente incentivo para que existan muchos oferentes? Podría pensar que la premisa del libre mercado no existe y que he vivido engañado…

Investigando, encuentro la respuesta: si quisiera importar cerveza de México debo pagar un arancel del 13%, si la quisiera traer de los Estados Unidos tendría que pagar un arancel del 10.6%, de Panamá curiosamente sube a 29.3% y del resto del mundo 40%, más el 12% de IVA sobre el precio más el arancel.

La verdad es que el mercado de la cerveza en Guatemala funciona como un oligopolio en el que dos empresas controlan el negocio a su antojo, utilizando al Estado para mantener esos privilegios arancelarios y evitar así la competencia, con lo cual queda restringida la libertad de comercialización, que es un derecho soberano de toda persona. Además, al restringir la oferta de marcas disponibles se transgrede también la libertad de consumo. No existe la libertad de elección, como debería ser en un libre mercado: aunque haya marcas de cerveza extranjera, su precio es inflado por los aranceles que se les imponen.

No tengo nada en contra de ambas cervecerías. Al contrario, me alegro de su éxito, pero como ser humano libre tengo derecho de escoger el producto que quiero consumir sin que nadie me lo imponga evitando la competencia. Creo en la libertad, y los oligopolios son enemigos de esa libertad; por eso, también me extraña el elogio a la hipocresía que hace el columnista, traicionando con ello sus principios.

Admiro que, varias generaciones atrás, dos hermanos hayan fundado una empresa y que dicha empresa siga funcionando 125 años más tarde, pero esa admiración no puede obligarme a consumir y pagar un sobreprecio por sus productos sólo porque es nacional. La libertad no tiene nacionalidad y los derechos para ejercerla, tampoco. Por eso, cuando el credo de la Cervecería Centroamericana expone como sus principios el de creer, confiar e invertir, lo dicho se convierte en una mentira porque la práctica de creer y de confiar se basan, precisamente, en la fe de hacer las cosas de forma voluntaria; en cambio, quien impone y limita la libertad no cree ni confía. De esa frase, lo único claro es que sí invierten… y es lógico que lo hagan, porque sólo un tonto no invertiría cuando puede manejar el mercado a su antojo coartando la libertad, imponiendo precios y sofocando la competencia.

Ciento veinticinco años es mucho tiempo. Suficiente tiempo para abrirse a la competencia, y con ello, sin necesidad de caridad, mejorar el nivel de vida de todos los guatemaltecos fomentando precios y mercados eficientes.

Después de 125 años no hace falta que vengan a decirnos que creen, confían e invierten en Guatemala. Lo que hace falta es que crean, confíen e inviertan en ellos mismos y, al hacerlo, sean capaces también de competir y ser mejores. Esas son las historias de éxito que necesitamos en este país, esos son los héroes que tanto nos urgen: gente que se arriesga y gana, no personas que, sin asumir riesgos, controlan los mercados limitando la libertad con monopolios, oligopolios y proteccionismos arancelarios y que, para colmo, lo presumen como si se tratara de un gran esfuerzo.

El futuro es incierto y lo admirable es cuando los seres humanos desafiamos esa incertidumbre, confiando y creyendo en el porvenir. Cuando se tiene la certidumbre del mercado (manipulándolo a través de monopolios, oligopolios o prácticas proteccionistas) no hay mérito en el éxito que se tenga. Algo así no puede servir de ejemplo porque no existió el riesgo ni la fe y mucho menos la confianza para lograrlo.

Ojalá que esta celebración de los 125 años de la Cervecería Centroamericana se convierta en un aliciente para que sus propietarios empiecen a creer en ellos mismos, y ojalá que como sociedad exijamos mayor apertura a la competencia para acabar con los privilegios y proteccionismos, porque solo así seremos eficientes y productivos, y en un futuro, una sociedad próspera y verdaderamente libre.

Anuncios

22 comentarios en “Creer, confiar e invertir

  1. Excelente, libertarios cuando nos conviene y para defender nuestra postura, pero la etiqueta no resiste un análisis como el que hace el autor de este artículo. El problema entonces esta en la palabra confío, porque la confianza se basa en los privilegios fiscales y monópolicos que goza la empresa.

  2. “ala don critico y radical, no sea negativo, trabaje, produzca, ame a Guatelinda, sea buen chapín, y no critique; no sea como cangrejo” jajajaja

    yo escribí alguito “parecido” en otro blog que tengo:
    “Si yo fuera chapín, repetiría como lorito, que acá en Guate tenemos la mejor cerveza del mundo, el mejor café del mundo, el mejor azúcar del mundo y el mejor ron del mundo.”

    1. Es una lástima que no podamos decir que tenemos la mejor educación del mundo, o preservamos mejor el medio ambiente, o el mejor sistema de justicia. No podems presumir logros que sean producto de la lucha de toda la sociedad, solo presumimos lo que algunos han logrado a través del abuso de la libertad de otros, mediante monopolios y oligopolios, así como privilegios fiscales y políticos. Gracias.

  3. Ninguna otra empresa tiene los programas sociales que tiene Cerveceria Centro Americana. Como libertarios deberian de construir, no destruir!! Estos comentarios solo demuestran lo que, por años, ha tenido separada la sociedad Guatemalteca, el recentimiento social y las envidias! Son personas como ustedes las que no dejan que Guatemala prospere!! Quisiera preguntarle a la Sra. Heini Villela que ha dado usted en los ultimos años para ayudar al nuestra Guatemala? Probablemente solo criticas y nada constructivo! Ha sembrado un arbol? Ha ayudado a las escuelas mas necesitadas? A los hospitales que no tienen medicinas? A los miles de niños y niñas que hoy no tienen que comer o beber? Y durante las crisis despues de desastres naturales? Donde estaba Doña Heini, sentada en un escritorio pensando en cual seria su proxima aportacion de critica destructiva?

    No puedo comentar acerca de un articulo que definitivamente tiene una actitud de recentimiento y de envidia, le aconsejo a la Sra. Heini que se ponga a trabajar duro! Por que sus criticas destructivas no la van a llevar muy lejos! Definitivamente no tan lejos como han llegado estas dos empresas, lo siento Doña Heine, trabaje mas y critique menos!,

    1. Hola Juan Carlos. Como diría un anuncio de consome “y no soy señora”, tengo el nombre de mi abuelo, que era suizo. Antes que nada, me sorprende tu respuesta porque en ningún momento he ejercido un comentario de resentimiento o envidia. Por el contrario he de decirte que el fin del escrito es que no hayan una, ni dos empresas cerveceras, sino que hayan muchas mas, que sean 10, 100 o 1000, como ocurre en pequeños países europeos (Bélgica y Suiza) y otros mas grandes (Alemania, Francia, etc.). Aquí no se trata de reducir la riqueza, se trata de aumentarla, por lo tanto no se donde pueda encajar el concepto de resentimiento.
      En el tema de la caridad, esa ayuda de la que estas hablando debería darla el Estado, porque para eso pago mis impuestos, no una empresa privada, sin embargo como liberal debo respetar que cada quien gaste su dinero como quiera. Lo mismo pensaría si gastaran su dinero en aviones, yates, mansiones u otras cosas, el dinero es de ellos y que hagan con el lo que quieran. No es misión de quienes producen hacer beneficiencia ni tareas públicas que le corresponden al Estado, pero si lo quieren hacer, son libres de hacerlo.
      Con respecto a la pregunta de ¿qué he dado? es algo que no respondere, no porque no tenga méritos, si asi pudieramos llamarlo. Lo hago porque no tengo porque decirle a alguién lo que he hecho o he dejado de hacer, pero solo puedo asegurarte que ese punto no tiene ningún fundamento.
      Al final, la discusión no se trata de que familia o que empresa, se trata de la libertad y el derecho de todos a producir, comercializar y consumir lo que queramos. La imposición de dos productores de cerveza en el mercado, obligándonos a comprarle solo a ellos, es el mismo tipo de imposición que pudiera hacer un régimen totalitario confiscando la propiedad privada. ¿Acaso nuestro dinero no es de nuestra propiedad? Obviamente si, entonces ¿por qué los monopolios u oligopolios pueden confiscarnos nuestra propiedad privada elevando precios al no tener competencia por los altos aranceles? Ese el punto. Igual gracias por leer y discutir.

  4. Hay mijo. Ya lo trataron de resentido social y envidioso. Acuérdese que en ciertos círculos solo son valorados los columnistas, periodistas, escritores, estudiantes, bloggeros… que “construyen y unen” y no los “criticosyradicales”. Porque para algunos el que critica es porque no trabaja y el que es radical es porque es terrorista.

    1. Haha, gracias Edwin, aqui a cualquiera que rete o cuestione el estado de las cosas es resentido y envidioso, pero al analizarlo, ese tipo de comentarios demuestran lo subdesarrollados que estamos, principiando por quienes responden asi a una idea o planteamiento. Saludos y gracias por el comentario.

  5. Nuestro problema es entender la solidaridad que significa solicitar y dar y piedad que significa pedir y dar, es decir es el ejercicio del Contrato Social, y en el fondo es el ejercicio del amor, que no es más que la relación entre un amo y un ciervo, el servicio al amo, que Jesucristo enmendo al decrarar que desde ese tiempo ya no habrán amos ni siervos sino todos seran amos y ciervos y entonces todos serán amigos. y Jesucristo también dijo que conocer la verdad nos hará libres, esa verdad o versión de vida cristiana que se encuentra saturada en la esencia de la Constitución Política de la República de Guatemala, que al hacerla del conocimiento de la población nos hará a todos libertarios, pero todos participativos, el problemas de lo libertario es que se aplica a quienes se aplovechan de los ignorantes, y de libertarios se pasan a acaparadores, en ese caso conocen la versión (el Contrato Social), y lo utilizan solamente para su propio beneficio, Aquí no debe importarnos las tendencias ideológicas, si respetamos los derecho de los demás por supuesto que ese respeto se gana, no se regala no es caridad (dar el corazón, es solidaridad y piedad. es el ejercicio de nuestros deberes y derechos políticos, que se ejercerán conociendo la verdad.

    1. Podría decirte muchisimas cosas que he hecho, pero esa no es la cuestión. Aqui se esta debatiendo una idea, no se esta debatiendo una persona, una familia, una empresa, y mucho menos un chiste, como parece que entendiste. El planteamiento es simple, si yo pago por consumir un producto, tengo el derecho de consumir el que quiera, no el que me impongan. En este caso, el Estado no protege mi derecho ni mi libertad, a consumir, pagando con mi propio dinero lo que quiero, sino que ayuda a través de barreras arancelarias a que me vea obligado a comprar a dos empresas determinadas. Ese es mi derecho. Me parece tonto que si tienes una empresa, cada vez que des una orden los trabajadores te cuestionen preguntando ¿y usted que ha hecho, aparte de dar ordenes? Si cada vez vas a tener que explicarles, estamos mal. Tienes el derecho de dar las ordenes porque eres quien les esta pagando, y punto. Exactamente lo mismo ocurre con una transacción comercial, no debo demostrarte a ti ni a nadie que he hecho, solo se que soy yo quien esta pagando y por consiguiente tengo el derecho de ser libre de consumir lo que quiera, no que se me imponga. Igual, gracias por leer.

      1. En Guatemala no es conveniente difundir una cultura de competencia, esto nos conduciría a formular ideales de egocentrismo. A mi juicio es preferible formar y fortalecer cultura de cooperación, dado en un organización social, incluido un Estado, el ejercicio de deberes y derechos, debe realizarse en base al esfuerzo propio y la ayuda mutua, como fundamento de cualquier sociedad.

      2. Osberto, comparto plenamente tu opinión. La Teoría del Juego demuestra que en un sistema económico que prive la cooperación, buscando el interés general, es más eficiente económicamente, que el sistema de competencia capitalista que conocemos hoy, donde priva el interés personal. La situación es que para llegar al nivel de cooperación que anhelamos, debe pasar tiempo. Para la realidad de los monopolios de hoy en Guatemala, necesitamos abrir la competencia para crear mejores condiciones económicas. Este sería tan sólo el primer paso de un largo camino. Gracias por tu comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s