Nombres propios

 

 

Claudia González

¿Porqué escogemos un nombre? Básicamente porque tenemos un gusto especial por él, porque nos identificamos con algo de lo que representa o porque queremos rendir homenaje a alguien importante de alguna manera para nosotros. Nadie podría a su granja “holocausto” o a su hijo “mierda”, tampoco llamaría a su mascota “Hitler” (a no ser que sea un retorcido y quiera que el mundo lo sepa).

Tres ejemplos breves:
Jorge Ubico: Dictador de Guatemala de 1931 a 1944, entre otras cosas se caracterizaba por incluir en su (ab)uso del poder la llamada Ley Fuga: eliminar físicamente a los presos políticos o a quienes se consideraba simples enemigos del régimen […] Consistía en liberar al preso en un lugar desolado y dispararle por la espalda, para después aducir que había muerto mientras trataba de escapar (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).

Rafael Carrera: otro dictador de Guatemala (¡dos veces!) Dirán que el país creció económicamente con el… a base de crueldad y brutalidad que la casta y la Iglesia ignoraban.

Dolores Bedoya de Molina: La llaman “la mujer de la independencia” pues fue la única que participó en el suceso ilusionista. Sabemos bien que la independencia no fue para liberar a Guatemala de la corona sino para liberar a los criollos de ella y pudieran así quedarse con todo, esto no se ha movido un ápice en Guatemala. Ejemplos de ello sobran (leer “Guatemala, linaje y racismo” de Marta Elena Casaús Arzú o “La patria del criollo” de Severo Martínez Peláez entre otros, o abrir los ojos a la realidad oligopólica, entre otras).

Tres pasos a desnivel en ciudad de Guatemala han sido bautizados con estos nombres propios por el siempre alcalde capitalino Alvaro Arzú Irigoyen. ¿Qué podemos decir de sus razones para escoger estos nombres? O quiere burlarse de todos nosotros y demostrar así, una vez más su prepotencia, o sus inclinaciones/identificaciones/gustos quedan claros como el agua…No queda mucho más que decir de personajes así.